TY - BOOK AU - Mensa,Josep TI - Guía de terapéutica antimicrobiana SN - 9788488825322 PY - 2023/// CY - Madrid PB - Antares KW - Enfermedades infecciosas KW - Microbiología médica N2 - Entre los principios de la práctica médica, he defendido a ultranza la necesidad de que los profesionales de Medicina general, comunitaria o familiar adquieran y mantengan la capacidad de reconocer en el paciente la existencia de una o varias enfermedades (diagnóstico), así como de establecer su pronóstico, tratamiento y profilaxis. Si nos circunscribimos al tratamiento, el empleo de medicamentos constituye su capítulo fundamental. Cuando el clínico práctico recurre al uso de fármacos, atenderá a una serie de principios, entre los que destacan los siguientes: a) la terapéutica medicamentosa está justificada cuando los beneficios derivados de ella superen los posibles riesgos que su instauración comporta; b) aunque el tratamiento etiológico (p. ej., antibióticos en un proceso infeccioso) es esencial, no debe desestimarse la importancia clínica de la terapia sintomática (aliviar la fiebre o tratar el shock séptico, en el ejemplo anterior); c) es prudente rehuir las asociaciones medicamentosas, a menos que su empleo esté plenamente justificado (p. ej., por la necesidad de conseguir un sinergismo) y sean perfectamente conocidas las eventuales interacciones adversas; d) procede conocer a fondo los grupos farmacológicos más importantes para la práctica clínica, tales como glucocorticoides, antibióticos, diuréticos y cardiotónicos; e) es prudente que el médico práctico emplee un número reducido de medicamentos al objeto de que le sea más fácil familiarizarse con ellos y pueda obtener una amplia experiencia personal en su uso, y f) por último, es preciso tener presentes los principales conceptos de la farmacología clínica, condición imprescindible para que la terapéutica medicamentosa constituya una actividad inteligente con las características de obtener los máximos beneficios con el menor riesgo posible. Conocer a fondo el capítulo de los antibióticos constituye prácticamente una utopía. Recordar todos los detalles del tratamiento antimicrobiano es una imposibilidad. El descubrimiento de nuevos agentes etiológicos responsables de sendas enfermedades infecciosas y el espectacular progreso farmacológico de este capítulo han desbordado hace tiempo la capacidad memorística del médico. ¿Cual es la reacción del profesional de la Medicina práctica ante tal avalancha de conocimientos?. Mi impresión personal al respecto es relativamente pesimista, pues considero que mayoritariamente existe una renuncia a una conducta terapéutica racional, caracterizada por los principios antes señalados. Para aquellos profesionales de la Medicina que siguen luchando por una práctica con la mayor corrección científica posible y, por ende, con la máxima eficacia deseable, puede ser de gran utilidad en este terreno la presente 'Guía de terapéutica antimicrobiana' ER -